
Europa autorizó hace meses un plan español para garantizar que haya suficiente electricidad y evitar cortes de luz. Pero el Gobierno de Pedro Sánchez no lo ha puesto en marcha todavía, mientras que Alemania ya lo activó en seis días. Las empresas eléctricas advierten de que esto aumenta el riesgo de apagones cuando hay mucha demanda.
En España hay un sistema eléctrico (la red que lleva la luz a las casas) que depende de que siempre haya suficiente energía disponible. La Unión Europea (UE: el grupo de países europeos que trabajan juntos) aprobó hace cinco años un plan español llamado 'mercado de capacidad' que obliga a las empresas a tener siempre potencia de sobra. La UE lo dio por válido el 29 de mayo, pero el Gobierno español, que lo dirige Pedro Sánchez (del PSOE, un partido de centro-izquierda), aún no lo ha activado oficialmente. Mientras tanto, Alemania recibió la aprobación el 2 de septiembre y en seis días ya lo puso en marcha. Los expertos en electricidad dicen que esta demora es peligrosa porque si hay un pico de demanda, sin este sistema de reserva podría haber apagones.
Lo que importa en la práctica es que si este sistema no se activa pronto, el riesgo de apagones podría aumentar cuando hay mucha gente usando electricidad (olas de calor, invierno muy frio, etc.). Para los ciudadanos normales significa: más probabilidad de quedarse sin luz en momentos puntuales. También puede afectar a las facturas de electricidad dependiendo de cómo se diseñe finalmente. La decisión es importante porque afecta a la seguridad de la red eléctrica y al precio que pagamos.