
Los grandes bancos españoles intentaron pagar menos impuestos con argumentos legales, pero el gobierno les ha dicho que no. Un tribunal dependiente de Hacienda rechazó todas las reclamaciones y confirmó que deben pagar la cantidad completa.
En 2024, el gobierno español (el del Partido Socialista Obrero Español, que es el partido en el poder) creó un impuesto especial solo para los bancos grandes. Es un gravamen extraordinario, es decir, una cantidad extra de dinero que estas empresas tienen que pagar al Estado. CaixaBank, que es el banco más grande de España, y otro banco importante decidieron llevar a juicio esta decisión. Recurrieron ante el TEAC (Tribunal Económico-Administrativo Central), que es una institución estatal que resuelve conflictos sobre impuestos. Cuestionaron si el impuesto era legal y si se había calculado correctamente. Pero el tribunal acaba de decir que no, que el gobierno tenía razón, y que los bancos deben pagar los 1.300 millones de euros que recaudó el fisco el primer año.
Esta decisión significa que el impuesto a la banca se mantiene. Los bancos españoles pagarán esta cantidad extra año a año. En la práctica, afecta al bolsillo de los clientes solo si los bancos deciden trasladar el coste: podrían subir comisiones o reducir intereses en depósitos. El fisco ingresa dinero que usa para gastos del estado. La batalla legal termina aquí, aunque los bancos podrían intentar recurrir en otras instancias, pero es menos probable que prosperen.