
Hace un mes entraron más de 72.000 migrantes en Ceuta desde Marruecos. Ahora el Gobierno envía a ocho ministros al Congreso a explicar cómo gestionaron la crisis. Pero el presidente Sánchez estuvo de vacaciones todo este tiempo y solo ha aparecido una vez en público sobre el tema.
Ceuta es una ciudad española al norte de África, frontera con Marruecos. El 30 de julio de 2022, una ola masiva de migrantes cruzó desde Marruecos a Ceuta en pocas horas. El Gobierno (el equipo de ministros que dirige el país) tuvo que gestionar una crisis humanitaria inesperada. Ahora, casi un mes después, vuelve el Congreso de los Diputados (la cámara donde se debate la política en España) y los ministros tienen que ir a explicar qué hicieron. Pero hay polémica porque el presidente Pedro Sánchez se fue de vacaciones a Lanzarote después de una visita rápida el primer día, y sus rivales políticos dicen que no se está tomando esto en serio.
Para la gente normal, esto significa que durante semanas hubo caos en Ceuta: miles de migrantes en las calles, servicios de salud colapsados, seguridad en cuestión. El Gobierno intentó responder, pero tardó. Ahora hay debate político sobre quién tuvo la culpa y qué se debe hacer. Lo que está claro es que habrá cambios en cómo se controla la frontera y cómo se atiende a los migrantes. Las consecuencias reales: más controles en Ceuta, traslados de menores a la Península, y posibles reformas en las leyes de migración.