
En 2021, el Gobierno prometió crear un plan especial de seguridad para Ceuta y Melilla porque están en la frontera con África y reciben muchos migrantes. Tres años después, ese plan sigue sin hacerse. Ahora, con miles de migrantes llegando a Ceuta, la promesa incumplida vuelve a la actualidad.
Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas que quedan en el norte de África, pegadas a Marruecos. Están rodeadas de gente que intenta entrar en Europa a través de ellas. El Gobierno (el equipo de ministros que dirige el país) reconoció hace tres años que estas ciudades necesitaban un plan de seguridad especial porque están en una zona complicada. Pero ese plan nunca se hizo. Esta semana, miles de migrantes cruzaron la frontera hacia Ceuta, y ahora se habla de nuevo sobre ese plan que falta. El Ejército ya está reforzando la seguridad sobre el terreno, pero sin un plan pensado antes.
Para la gente que vive en Ceuta y Melilla, lo importante es que funcione la seguridad en la frontera, haya plan o no. Los militares ya están allí vigilando. Lo que preocupa es si esto es una solución temporal o si el Gobierno finalmente hace ese plan de seguridad que prometió. Sin ese plan, cada vez que hay una crisis migratoria, se improvisa. Con plan, las cosas funcionarían más rápido y mejor. Por eso el incumplimiento de 2021 sí importa en la práctica.