
El Gobierno ha decidido mantener la rebaja en el precio del diésel que vencía en octubre, aunque irá bajando poco a poco hasta diciembre. Lo hace porque la gasolina se ha puesto muy cara por problemas en Oriente Medio. Esta medida afecta a millones de españoles que usan coche o camión.
El Gobierno es la institución que manda en España y toma decisiones sobre impuestos y precios. Hace unos meses, pusieron una rebaja en el precio del diésel para que fuera más barato en las gasolineras. Esa rebaja se terminaba el 1 de octubre, y sin ella, el litro hubiera subido 24 céntimos. Pero como hay conflictos en Oriente Medio que han encarecido mucho la gasolina en todo el mundo, el Gobierno ha decidido no dejar que suba tanto de golpe. En lugar de quitarla de repente, la van a ir bajando gradualmente hasta diciembre, así la subida es más suave.
Para la gente que conduce, significa que la gasolina no va a subir de golpe en octubre, pero seguirá subiendo poco a poco hasta diciembre. Los transportistas y taxistas lo notarán en sus costes. El Gobierno usa dinero público para evitar un golpe mayor, pero eso tiene límite: si la energía sigue cara, el dinero puede no alcanzar, y en cualquier momento la rebaja desaparece y los precios suben de verdad.