
En 2022, el Gobierno aseguró que era urgente renovar los hidroaviones que usan para apagar incendios forestales. Advirtió de que sin hacerlo, la capacidad de extinción bajaría mucho. Pero han pasado cuatro años y no han comprado ni un solo avión nuevo; ahora han cancelado el contrato.
El Gobierno es la administración que dirige el país (actualmente está en manos del Partido Socialista). Los hidroaviones son aviones especiales que pueden despegar y aterrizar en el agua, y se usan para combatir incendios forestales enormes tirando agua desde el aire. Son máquinas muy caras y antiguas en España. En 2022, los ministros responsables de seguridad reconocieron públicamente que esos aviones eran viejitos y peligrosos, y que sin cambiarlos no podrían apagar grandes incendios cuando llegara el verano. Dijeron que era "urgente" y "imperativo" hacerlo. Pero la burocracia, los trámites y los problemas de dinero han hecho que no pasara nada en cuatro años. Ahora acaban de anular todo el proceso de compra.
Lo real es que en verano, cuando hay incendios, los equipos de extinción de España serán los que sean. Si los aviones no se renuevan, habrá menos capacidad para apagar fuegos grandes. Eso significa que algunos incendios pueden crecer más y destruir más bosques y casas. Los ciudadanos en zonas de riesgo necesitan saber si su zona estará bien protegida o no. Esto no es una pelea política: es una cuestión de seguridad.