
El Gobierno español ha puesto a miles de militares y policías en la frontera de Ceuta porque teme que el 15 de agosto haya otro intento masivo de entrada de migrantes, como ocurrió hace poco. Las redes sociales están llenas de convocatorias para que la gente intente cruzar ese día, así que las autoridades se preparan para evitarlo.
Ceuta es una ciudad española pequeña pegada a Marruecos (un país vecino que el Gobierno considera poco cooperante). El 30 de julio, casi 72.000 migrantes intentaron entrar masivamente en Ceuta cruzando la frontera, lo que causó mucho caos. Ahora, grupos en Facebook, Instagram y TikTok están organizando otra oleada para el 15 de agosto, con mensajes en árabe que dicen "la ofensiva". El Gobierno (que es el equipo del presidente Sánchez, socialista) está asustado de que se repita, así que ha mandado tropas, policías antidisturbios (los que llevan escudos), drones, barcos y hasta buzos para vigilar y bloquear cualquier intento.
Lo que significa esto en la práctica es que en los próximos días Ceuta será una ciudad militar: habrá muchos controles, la policía estará en la calle, y cualquier persona que intente cruzar la frontera será bloqueada. Los ceutíes (gente que vive allí) están nerviosos porque no saben si habrá violencia o disturbios. Si no pasa nada el 15 de agosto, el Gobierno dirá que sus medidas funcionaron; si pasa algo, dirá que habría sido peor sin ellos. El verdadero problema es que nadie sabe cuánto tiempo se pueden mantener 2.000 soldados en la frontera ni cómo se resuelve esto de forma duradera.