
El Gobierno aprueba crear 500 nuevos puestos de jueces y 200 de fiscales para 2027. Lo hace ahora, justo antes de las elecciones del 29 de noviembre, lo que genera críticas sobre si es una decisión política o una necesidad real del sistema judicial.
En España, el Gobierno (que ahora dirige el Partido Socialista, de izquierda) puede crear nuevos puestos de jueces y fiscales. Los jueces son quienes juzgan los casos penales y civiles. Los fiscales son abogados que trabajan para el Estado acusando a los culpables. El Poder Judicial está saturado: hay demasiados casos y pocos jueces para resolverlos. La oposición (la derecha, principalmente el Partido Popular) cree que el Gobierno está aprovechando que están a punto de convocar elecciones (29 de noviembre) para tomar esta decisión importante y hacer una buena imagen.
Para la gente normal, más jueces y fiscales significa sentencias más rápidas si tienes un juicio. Los casos penales y civiles tardan años ahora mismo. Aunque es verdad que el Poder Judicial necesita refuerzos, la decisión en plena precampaña deja dudas sobre si es técnica o electoral. Lo que está claro es que los contribuyentes pagarán 700 nuevos sueldos públicos durante años.