
El Gobierno da por terminado un programa que repartía dinero europeo para recuperarse de la crisis, pero deja sin adjudicar 30.000 millones de euros. El PP dice que es una oportunidad perdida para invertir en el país.
Europa repartió dinero entre los países tras la pandemia para que se recuperasen (estos fondos se llamaban Next Generation). El Gobierno español tenía que repartir ese dinero entre empresas, ayuntamientos y otros para hacer obras, mejoras y proyectos. Ahora, el Gobierno dice que cierra el plan, pero resulta que no ha repartido 30.000 millones de euros de ese dinero europeo. El PP (partido de la oposición, más de derechas) dice que es un fracaso.
El Gobierno cierra el programa sin repartir 30.000 millones de euros europeos que debían modernizar infraestructuras y crear empleo. Para la gente corriente, significa menos inversión en carreteras, educación, sanidad o ayudas que no llegaron. Europa fijó plazos y el Gobierno no los cumplió completamente. Ahora ese dinero probablemente se devuelva o se reasigne, pero las obras y proyectos que no se hicieron tendrán consecuencias reales en pueblos y ciudades.