
Miles de personas llegaron a Ceuta hace poco y nadie sabe bien qué hacer. El presidente local amenaza con llevar al Gobierno a los tribunales si no actúa en 30 días. El Gobierno dice que ya está haciendo cosas y que la culpa también es del ayuntamiento local.
Ceuta es una ciudad española pegada a Marruecos donde hace poco llegaron 72.000 personas que cruzaron desde el otro lado. El Gobierno es el de España, que intenta gestionar esto desde Madrid. El presidente de Ceuta es Juan Jesús Vivas, del PP (el partido de la derecha tradicional), que normalmente colabora con el Gobierno pero ahora está enfadado. Dice que el Gobierno no hace nada y ha amenazado con ir a los tribunales. El Gobierno responde que sí está actuando: ha enviado militares, funcionarios y recursos. Pero Vivas cree que es demasiado lento y que no hay suficientes lugares seguros para estas personas.
En realidad, tanto el Gobierno como Ceuta tienen que actuar juntos o esto no se arregla. Los migrantes siguen en malas condiciones mientras los políticos discuten quién tiene la culpa. Si van a los tribunales, eso tarda meses. Mientras tanto, hay 5.000 personas que necesitan comida, agua y un sitio seguro donde dormir hoy mismo, no en treinta días ni en los juzgados.