
El Gobierno ha ampliado a todo España una medida que reduce impuestos a los propietarios que bajan el precio del alquiler. Ahora cualquier casero que baje la renta un 5% puede ahorrarse hasta el 100% de ciertos impuestos, no solo los de zonas con alquiler caro. El objetivo es que haya más pisos más baratos sin que el Gobierno tenga que gastar dinero.
El Gobierno español está intentando resolver la crisis de vivienda cara. Los caseros (propietarios que alquilan pisos) pagan impuestos llamados IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), que es el dinero que da el estado con parte de lo que ganan. El Gobierno dice: si bajan el precio del alquiler, les quitamos esos impuestos como premio. Antes esto solo funcionaba en lugares específicos donde los alquileres estaban muy subidos, como Barcelona o San Sebastián. Ahora lo expande a toda España. La idea es que sin necesidad de prohibir sueldos altos de alquiler, los caseros se animen por dinero: menos impuestos = más ganancia aunque cobre menos en alquiler.
En la práctica, esto significa que si tu casero baja el alquiler 50 euros al mes, es probable que lo haga porque el Estado le rebaja sus impuestos de forma importante. Para ti como inquilino, la renta baja. Pero el Estado deja de ingresar ese dinero en impuestos, así que tendría que venir de otro lado (otras personas, otras medidas). Si funciona, hay más pisos accesibles. Si no, es dinero público regalado a propietarios sin que cambie el mercado.