
El Gobierno de Madrid compró un ático muy caro en abril a través de una empresa pública. Lo justificó primero diciendo que era para una oficina, luego cambió la explicación. Ahora dice que era para alojar autoridades ocasionalmente, pero nadie quiere comprarlo cuando lo vende.
Isabel Díaz Ayuso es la presidenta de la Comunidad de Madrid (la región). Su Gobierno compró en abril un ático de 6,3 millones de euros en Chamberí usando Planifica Madrid, que es una empresa pública (del Estado) para comprar y vender inmuebles. En julio salió a la luz la compra y causó polémica porque los ciudadanos se preguntaban por qué el Gobierno gastaba tanto dinero en un piso de lujo. El Gobierno ha dado varias explicaciones diferentes: primero dijo que era una oficina temporal porque la presidenta tenía que cambiar de despacho por obras. Después, sus funcionarios internos reconocieron en documentos que no estaba bien justificada. Ahora, el consejero de Presidencia (un cargo importante del Gobierno de Ayuso) ha dicho que el ático era para alojar a autoridades ocasionalmente. Para intentar librarse del problema, el Gobierno lo puso a la venta, pero nadie ha hecho oferta.
Lo que está pasando es que el Gobierno de Madrid gastó millones en una propiedad cara sin tener muy claro para qué la quería. Ha intentado venderla para recuperar dinero, pero nadie quiere pagarle lo mismo que pagó. Los madrileños pierden dinero, aunque sea pequeño en el presupuesto total. Lo importante es que este caso muestra que a veces la administración compra cosas sin tener una necesidad real clara, y eso cuesta dinero público que podría usarse en hospitales, escuelas o carreteras.