
El Gobierno español dice que puede acoger a todos los migrantes que lleguen a Ceuta sin límite de números. Pero la Unión Europea (la organización de países europeos) dice que España debe devolverlos a sus países. El líder de Ceuta se queja de que su ciudad se está convirtiendo en un campamento.
Ceuta es una ciudad española en el norte de África. Desde hace años, muchas personas de países pobres intentan llegar allí ilegalmente buscando una vida mejor en Europa. El Gobierno español (que dirige Pedro Sánchez, del partido socialista) ha dicho que va a acoger a estos migrantes en carpas. El presidente de Ceuta (Juan Jesús Vivas, de otro partido político) se queja de que esto es demasiado. La UE (Unión Europea, el club de países europeos unidos) dice que España tiene que devolver a estos migrantes, no acogerlos. Es un conflicto entre lo que quiere el Gobierno central y lo que quiere la ciudad de Ceuta, y entre lo que quiere España y lo que quiere Europa.
Lo que importa para la gente normal es que Ceuta está recibiendo a miles de migrantes y no está claro quién paga, quién los cuida y cuánto tiempo se quedan. El Gobierno dice que los acoge, la UE dice que los expulse, y la ciudad dice que está desbordada. De esto depende si hay suficientes hospitales, escuelas y trabajo para todos.