
El Gobierno quiere aprobar antes de las elecciones del 29 de noviembre una subida de sueldo del 4,5% para los 3,5 millones de funcionarios públicos españoles. El ministro de Función Pública dice que hará «todo lo posible» para que esto se concrete antes de que termine su mandato. La prisa llega solo 50 días antes de los comicios.
Los funcionarios públicos son los trabajadores que trabajan para el Estado: profesores, policías, médicos de hospitales públicos, administrativos, etc. El Gobierno anterior ya había prometido una subida de sueldo del 4,5% a finales del año pasado. Ahora, con elecciones a la vuelta de la esquina el 29 de noviembre, el Gobierno actual quiere cerrar este tema rápido. La sospecha es que lo hace para intentar ganarse votos de esos millones de funcionarios antes de ir a votar.
Esta decisión afecta directamente al bolsillo de millones de personas: los funcionarios verán más dinero en su nómina, pero los ciudadanos lo pagarán vía impuestos. El timing político es obvio, pero el fondo es real: hay que decidir si los empleados públicos deben cobrar más o menos. Lo que ocurra en las próximas semanas determinará si esta promesa se convierte en realidad o queda en el camino.