
Un eurodiputado de 46 años llamado Raphaël Glucksmann ha ganado las elecciones internas del Partido Socialista francés con el 66% de los votos. Será el candidato de la izquierda moderada para las presidenciales de 2027. Aunque los sondeos le dan solo el 10%, representa una izquierda pro-europea que rechaza aliarse con otras fuerzas de izquierda más radicales.
En Francia, el Partido Socialista (PS) es uno de los principales partidos de izquierda, pero lleva años perdiendo poder político. Glucksmann es un eurodiputado (diputado en el Parlamento Europeo, la institución que representa a todos los países de Europa) que fundó un micropartido llamado Place Publique. Es conocido por defender a Ucrania, criticar a Rusia y China, y por rechazar aliarse con La Francia Insumisa, otro partido de izquierda más radical liderado por Jean-Luc Mélenchon. Las próximas presidenciales francesas serán en 2027, y Glucksmann compitió contra otros candidatos socialistas en estas primarias (una votación interna donde los militantes del partido eligen al candidato). Ganó con una ventaja enorme: 66% de los votos.
Glucksmann será el candidato oficial de la izquierda socialista francesa en 2027, pero enfrenta un panorama complicado: los sondeos lo sitúan en torno al 10%, lejos de la segunda vuelta donde probablemente compita contra Marine Le Pen (ultraderecha) y otro candidato de la derecha tradicional. Su estrategia depende de que la izquierda se unifique detrás de él o de que otros candidatos de izquierda se retiren. Además, el expresidente François Hollande podría entrar en la carrera en diciembre, lo que dividiría aún más el voto socialista. Para los franceses normales, esto significa que las próximas presidenciales serán una batalla entre tres bloques: derecha, ultraderecha e izquierda, sin que nadie tenga claro quién ganará.