
Los precios de la gasolina están subiendo semana tras semana y ya cuestan lo mismo que hace cinco meses. Esto ocurre porque el gobierno ha quitado los descuentos que había puesto en marzo y porque todo está más caro en general. En agosto, cuando más gente viaja, llenar el depósito duele más en el bolsillo.
En marzo, el gobierno español (que es el equipo que dirige el país) decidió bajar los impuestos de la gasolina para que costara menos. Eso funcionó durante unos meses. Ahora, en agosto, cuando millones de españoles se van de vacaciones y necesitan gasolina, el gobierno ha dejado que esos descuentos desaparezcan. Al mismo tiempo, todo sube de precio: la inflación (que es lo que suben las cosas en general) ha llegado al 3,5%. Por eso la gasolina cuesta tanto como hace cinco meses, justo cuando más gente necesita llenar el coche.
Para cualquier familia que tenga que usar el coche, esto significa gastar más dinero en gasolina justo en la época de vacaciones. Un viaje que costaba X en marzo ahora vuelve a costar lo mismo después de unos meses de alivio. Si tienes que trabajar en carretera o conducir mucho, tus gastos se disparan. Aunque suban los precios, no queda más remedio que llenar el depósito.