
Desde hoy cambian las ayudas del gobierno a los combustibles: la gasolina se encarece seis céntimos por litro, pero el diésel se abarata diez céntimos porque el precio subió mucho por la guerra en Irán. El gobierno retira poco a poco las ayudas que daba para que la gasolina fuese más barata.
El gobierno español lleva meses ayudando a que la gasolina y el diésel sean más baratos mediante descuentos en los impuestos. Todo esto empezó porque la guerra en Irán subió el precio del petróleo en el mundo. El gobierno había planeado retirar estas ayudas gradualmente a lo largo de septiembre, pero tiene una regla especial: si el precio de un combustible sube mucho en poco tiempo, puede mantener o ampliar la ayuda. Esto es lo que acaba de pasar con el diésel, cuyo precio subió más del 15% en julio.
En la práctica, quien tenga diésel verá que baja el precio esta semana, mientras que quienes usan gasolina pagarán más en el surtidor. Transportistas y trabajadores que usan diésel se benefician más de esta medida. El coste total de estas ayudas sale del presupuesto público, dinero que no se puede usar en otras cosas. La situación depende ahora de lo que pase con los precios mundiales del petróleo en los próximos meses.