
El diésel en España cuesta casi 90 euros el depósito después de una rebaja que vence el 30 de septiembre. Si desaparece esa ayuda, todo se encarecerá: desde lo que cuesta ir al trabajo hasta la comida del supermercado, porque los camiones que transportan todo usan diésel.
El diésel es el combustible que usan los camiones para llevar productos por las carreteras. Cuando sube el precio del diésel, suben los gastos de las empresas de transporte, de los agricultores y de quien cultiva comida. El Gobierno (que son los políticos que mandan en España) ha puesto una rebaja temporal: los combustibles cuestan 20 céntimos menos por litro desde septiembre. Pero esa rebaja termina el 30 de septiembre, y nadie sabe si se va a prolongar. Si se acaba, todo lo que se transporta por carretera saldrá más caro en la tienda.
La subida del diésel afecta directamente a tu bolsillo de varias formas: pagas más gasolina si conduces, pero también pagas más comida porque los camiones que la transportan usan diésel, y lo mismo con la ropa, electrodomésticos y casi todo. Si el Gobierno quita la rebaja el 1 de octubre, habrá presión para subir precios en todas partes. Lo importante es que vigiles si la comida se encarece más en octubre y mantengaslo en mente cuando votes.