
El gasóleo que usan los tractores y camiones ha subido mucho en las últimas semanas. Los agricultores dicen que no pueden producir al precio actual y advierten de que esto acabará haciendo más cara la comida en el supermercado. El Gobierno tiene medidas de ayuda, pero caducan a fin de mes.
Los agricultores españoles (las personas que cultivan la tierra) dependen mucho del gasóleo para trabajar: lo usan en los tractores, para transportar la cosecha, y para muchas otras tareas. Hace poco ha habido problemas en Oriente Próximo (una región del mundo donde hay conflicto) que han encarecido el petróleo, y con él, el gasóleo. El Gobierno (el equipo que dirige el país, encabezado por Pedro Sánchez) aprobó hace meses medidas de ayuda: descuentos en el combustible para agricultores. Pero esos descuentos se terminen el 30 de septiembre. Ahora, tres organizaciones de agricultores (Asaja, COAG y UPA) han anunciado que van a hacer movilizaciones (concentraciones de tractores en la calle) si no hay más ayuda. El ministro de Agricultura (Luis Planas, el político responsable del campo) se reúne hoy con ellos.
Lo que está en juego es simple: si los agricultores gastan demasiado en combustible para producir, o reducen la producción o suben los precios. En cualquier caso, lo que comes en el supermercado saldrá más caro. Las medidas de ayuda del Gobierno (descuentos en gasóleo) se acaban en septiembre, así que en octubre sabremos si hay más ayuda o no. Mientras, los precios de la comida seguirán subiendo lentamente si el gasóleo no baja. Es un círculo: combustible caro = comida cara para ti.