
El combustible que usan los tractores ha subido casi un 46% en seis meses y ahora cuesta 1,40 euros el litro. Los agricultores españoles dicen que es devastador porque no pueden subir el precio de lo que venden, y el 30 de septiembre se acaba la ayuda del gobierno que les compensaba parte de la subida.
Los agricultores son los que cultivan la tierra en España. El gasóleo agrícola es el combustible especial más barato que usan en los tractores y máquinas de la granja. En febrero costaba 0,96 euros el litro, pero por los problemas en Oriente Medio los precios del petróleo mundial subieron mucho y ahora cuesta 1,40 euros. El gobierno aprobó una ayuda en verano para compensar parte de esa subida (el Real Decreto-ley es una norma que el gobierno puede sacar sin esperar al Parlamento), pero esa ayuda solo vale hasta el 30 de septiembre. Los agricultores reclaman que se mantenga porque si no, perderán dinero en sus cosechas justo cuando más caro les sale trabajar la tierra.
Si el gasóleo agrícola sigue caro y no hay ayuda, los agricultores dirán que no pueden trabajar al precio actual. Eso significa que el pan, la pasta, la carne y casi toda la comida puede subir de precio en el supermercado en los próximos meses. Si el gobierno no prorroga la ayuda, las granjas que menos dinero tienen pueden desaparecer, y eso también afecta a pueblos enteros que viven de la agricultura.