
A partir de ahora, los españoles que usan gas para calefacción pagarán más en su factura. Dependiendo de cuánto gas gasten, la subida será entre 2 y 27 euros al mes. El Gobierno ha intentado que no suba más, pero aun así subirá.
En España hay unos tres millones de casas que pagan una tarifa de gas regulada por el Estado (la TUR). Esto significa que el Gobierno controla el precio que pagan, no las empresas de gas directamente. Cuando llega el invierno y baja la temperatura, la gente usa más calefacción, así que el gas es más caro. Ahora, con las temperaturas altas del otoño, muchas personas no lo notan, pero cuando llegue diciembre y enero, verán que pagan más en la factura. El Gobierno ha puesto un freno para que no suba todo lo que subiría normalmente si los precios en el mercado mayorista (donde las empresas compran el gas en grandes cantidades) suben mucho, pero aun así subirá.
Lo que significa esto en la práctica es que cuando empiece el frío, los españoles pagarán más en la factura de gas. Una casa normal pagará entre 10 y 15 euros más al mes. En viviendas grandes con mucho gasto de gas, la subida llega a 27 euros. Este dinero extra sale de los bolsillos de la gente cuando más lo necesita: en invierno. Aunque el Gobierno ha intentado frenar la subida, esta seguirá siendo notoria en el recibo mensual.