
El precio del gas natural en Europa está muy alto por una guerra en Irán que corta el suministro. Los países europeos están almacenando menos gas del que deberían para el invierno, y todo indica que la factura de la luz será más cara en los próximos meses.
Europa depende del gas natural para calefacción y electricidad. Normalmente en verano llenan depósitos subterráneos para tener reservas en invierno, cuando hace frío y se consume más. Pero ahora hay una guerra en Irán que está interrumpiendo el comercio de gas en el estrecho de Ormuz, una zona por donde pasa mucho del gas que llega a Europa. Estados Unidos acaba de anunciar castigos económicos a cualquier país que negocie con Irán, lo que complica más las cosas. Por eso las reservas europeas están al 63%, el nivel más bajo desde 2009. Los operadores de gas advierten que esto es peligroso: si el invierno es muy frío y no tienen suficiente gas guardado, podrían haber cortes de suministro.
Para la gente normal, esto significa que la factura de la luz será más cara en los próximos meses. Si el invierno es muy crudo y no hay suficiente gas, algunos hogares podrían tener cortes de suministro. Los gobiernos están intentando llenar depósitos rápido, pero el tiempo se acaba. En los próximos meses veremos si Europe logra abastecerse sin problemas o si llega el invierno con reservas bajas.