
El tribunal más importante de Francia ha anulado una ley que prohibía que los menores de 15 años usaran redes sociales. Dice que la prohibición es demasiado estricta y viola el derecho a la libertad de expresión. El presidente Macron tendrá que buscar otra forma de regular estas plataformas.
Emmanuel Macron es el presidente de Francia. En julio de 2026, el Parlamento francés (donde se hacen las leyes) aprobó una ley que prohibía completamente el uso de redes sociales a cualquier menor de 15 años. Era una de las iniciativas principales del gobierno para proteger a los niños. Pero existe un Consejo Constitucional (un tribunal especial que comprueba si las leyes respetan la Constitución, que es la norma más importante de un país) que puede rechazar leyes si considera que no cumplen las reglas básicas. Este tribunal ha decidido que la prohibición es demasiado radical y viola derechos fundamentales.
En la práctica, los padres franceses siguen pudiendo permitir o impedir que sus hijos usen redes sociales en casa. Lo que cambia es que el Estado no puede hacerlo por ley de forma absoluta. Macron ha pedido a su primer ministro que redacte una nueva ley que proteja a menores sin violar sus derechos. Probablemente llegará algo como: obligar a las redes a verificar la edad, añadir límites de tiempo, o bloquear ciertos contenidos para usuarios jóvenes. El debate real es cómo regular estas plataformas sin censurar.