
Francia ha ordenado expulsar a Xenia Fedorova, una comentarista que trabajaba en medios franceses y antes dirigía la oficina de RT (la televisión estatal rusa) en Francia. Las autoridades francesas dicen que ella difunde mensajes falsos para desestabilizar el país y favorecer a Rusia. Su abogado dice que solo hace su trabajo como periodista.
Xenia Fedorova es una mujer rusa que trabajaba en la televisión estatal rusa (RT, una cadena financiada por el gobierno de Putin) y después pasó a comentar en medios franceses como CNews, un canal de televisión del grupo Bolloré. Francia (el gobierno francés, que ahora está en manos de políticos de centro y derecha) ha decidido echarla del país porque cree que ella ayuda a Rusia a sembrar confusión y mentiras entre los franceses, especialmente sobre la guerra en Ucrania. Esto sucede en un momento en el que varios gobiernos europeos están muy atentos a las campañas de desinformación rusas. La orden de expulsión es una medida grave que solo se usa en casos considerados muy peligrosos para el Estado.
Esta expulsión tendrá consecuencias prácticas inmediatas: Fedorova deberá abandonar Francia y no podrá regresar. Para los ciudadanos normales, significa que ciertos espacios de televisión ya no tendrán sus comentarios sobre Ucrania. A más largo plazo, este caso muestra cómo los gobiernos europeos están siendo más duros contra lo que consideran influencia rusa en sus medios. La pregunta que queda abierta es dónde está la línea entre silenciar desinformación peligrosa y restringir libertad de expresión: algo en lo que los ciudadanos, políticos y jueces no se ponen fácilmente de acuerdo.