
Francia y Alemania rompieron su plan conjunto para hacer un cazabombardero moderno llamado FCAS, un avión de guerra que costaría más de 100 mil millones. La pelea entre estos dos países está afectando otros proyectos militares europeos en un momento en que Europa quiere armarse más porque Estados Unidos le pide que se defienda mejor.
Europa está en un cambio importante. Durante décadas, los países europeos no gastaban mucho en armas porque confiaban en que EE UU los protegería si había guerra. Pero ahora EE UU está pidiendo que Europa gaste más en defensa y que no dependa tanto de ellos. Entonces Francia, Alemania y otros países dijeron que sí, que van a comprar más armas y hacer nuevas armas juntos. El problema es que Francia y Alemania tenían un proyecto grande juntas: fabricar un cazabombardero (un avión de guerra muy avanzado) que iba a costar una barbaridad de dinero. Pero se pelearon y lo cancelaron. Y esta pelea no termina ahí: hay otros proyectos militares importantes que podrían hundirse también porque estos dos países no se ponen de acuerdo.
Para la gente normal, esto significa que Europa va a gastar muchísimo más dinero en armas en los próximos años, dinero que podría ir a sanidad o educación. Además, si Francia y Alemania no se ponen de acuerdo en proyectos militares, otros países europeos también van a tener que elegir bandos, lo que puede dividir a Europa justo cuando necesita estar más unida. Los precios de los servicios de defensa y armamento probablemente subirán porque habrá menos competencia y coordinación.