
El Gobierno vasco ha decidido soltar parcialmente a tres presos que fueron miembros de ETA, el grupo terrorista que mató a cientos de personas durante décadas. La Fiscalía (los abogados del Estado) dice que es demasiado pronto y ha pedido al juez que lo bloquee.
ETA fue una organización terrorista vasca que durante más de 50 años cometió ataques, secuestros y asesinatos en España. El Gobierno vasco (el gobierno de la región de Euskadi, en el norte de España) ahora gestiona las cárceles y puede decidir si reduce la pena de algunos presos. La "semilibertad" o "tercer grado" significa que el preso sale durante el día pero vuelve a dormir a la cárcel, o cumple penas en casa. La Fiscalía es la institución que defiende los intereses del Estado en los juicios y puede oponerse a estas decisiones. Ahora está en manos de un juez decidir si permite estas liberaciones parciales.
Lo que pase aquí afecta a dos grupos: los presos, que quieren volver a vivir fuera; y las familias de las víctimas de ETA, que no quieren verlos libres. El juez deberá equilibrar la ley penitenciaria normal con el caso especial de los terroristas. La decisión probablemente enfadará a unos u otros, sea cual sea.