
Los fiscales dicen que van a pedir que acusen al PSOE de delitos. Esto pasaría después de las elecciones del 29 de noviembre. Si el PSOE pierde y Sánchez no es presidente, será más difícil que siga siendo jefe del partido.
El PSOE es el partido del gobierno actual, y Pedro Sánchez es el presidente. La Fiscalía (que es la oficina que investiga delitos) ha encontrado indicios de que el PSOE podría haber cometido delitos en una trama de corrupción. Normalmente, si tu partido está acusado de delitos graves, el líder tiene que irse. Ahora mismo se avecinan elecciones el 29 de noviembre. Los fiscales dicen que pedirán que acusen formalmente al partido, pero esperarán a que declare un testigo importante llamado Cerdán.
Sea lo que sea que pase en las elecciones, esto va a significar un juicio largo y complejo contra el PSOE como organización. Si el partido es condenado, sus líderes tendrían que irse. Para los ciudadanos, significa más años de tribunales, titulares sobre corrupción y debilidad política. El partido que gane las elecciones tendrá que gobernar mientras se resuelve este lío judicial.