
El maquinista del tren que descarriló en 2013 en Angrois matando a 79 personas podría no ir a prisión. La Fiscalía (el ministerio que acusa en los juicios) dice que sí a un indulto parcial, aunque sea muy controvertido.
En julio de 2013, un tren de pasajeros llamado Alvia descarriló en un pueblo de Galicia. El conductor era Francisco José Garzón. Murieron 79 personas y hubo 144 heridos. Los jueces condenaron a Garzón a dos años y medio de cárcel por negligencia grave. Ahora, después de 11 años, él ha pedido un indulto (que es cuando el Gobierno borra o reduce una condena). Varios compañeros suyos y hasta algunas víctimas lo apoyan. La Fiscalía (la institución pública que defiende que se cumpla la ley) acaba de decir: 'Estamos de acuerdo, pero solo con reducir la pena un poco, no anularla entera'.
Lo que pasará depende ahora del Gobierno de España. Pueden hacer caso a la Fiscalía y reducir la condena, permitiendo que Garzón no vaya a la cárcel. O pueden rechazarlo. Mientras tanto, la aseguradora de Renfe debe pagar el dinero que falta a las víctimas. Para la gente de a pie, esto muestra que incluso condenas firmes pueden cambiar con el tiempo, y que los indultos son una herramienta política real que existe en España.