
Finlandia ha dado el visto bueno para que funcione el primer depósito permanente de basura nuclear del planeta. Se llama Onkalo, está a 430 metros bajo tierra en un municipio costero, y podría empezar a guardar residuos antes de que acabe 2026. Lleva 40 años planeándose y costó 1.000 millones de euros.
Los países que usan energía nuclear (electricidad producida por átomos) tienen un problema: cuando los reactores gastan el combustible, queda basura radiactiva muy peligrosa. Hasta ahora, esa basura se guardaba en almacenes temporales en las propias centrales. Finlandia decidió hace 40 años buscar una solución permanente. El Gobierno finlandés (que es el que manda en ese país nórdico) aprobó un almacén subterráneo gigantesco donde guardar estos residuos para siempre. La STUK (la agencia de seguridad nuclear de Finlandia) acaba de dar luz verde. Este es el primer país del mundo que lo consigue.
En la práctica, esto significa que Finlandia dejará de almacenar basura nuclear en las centrales (más seguro a largo plazo) y tendrá un único depósito sellado bajo tierra. Otros países observarán cómo funciona: si no hay problemas en los próximos años, probablemente copiará el modelo. Si lo hay, reforzará el debate sobre si conviene o no usar energía nuclear. Lo cierto es que ahora Finlandia ha resuelto un problema que otros países sigue sin saber cómo gestionar.