
Feijóo, el líder del Partido Popular (partido de derechas que ahora es oposición), dijo que si llega al Gobierno va a reducir el sueldo y las ayudas a los trabajadores en baja médica, incluso sin ponerse de acuerdo con los sindicatos. El Gobierno y los sindicatos lo criticaron duramente. El propio PP tuvo que matizar después, diciendo que Feijóo solo quería combatir el fraude, no recortar derechos de gente realmente enferma.
Feijóo, que es el jefe del Partido Popular (uno de los dos partidos grandes de derechas en España), dijo en un acto con empresarios vascos que el aumento de bajas médicas es un 'cáncer' que no se puede pagar, usando lenguaje muy duro contra los trabajadores que cogen baja o permisos legales. Comparó que en 2018 había unos 450.000 trabajadores de baja cada día y ahora hay 1,1 millones. Luego propuso reducir sueldos y prestaciones de la gente de baja, "con o sin acuerdo" con los sindicatos (el CCOO y la UGT, que defienden a los trabajadores). Esto causó una tormenta de críticas del Gobierno y los sindicatos, así que el PP intentó matizar las palabras de Feijóo al día siguiente, pero terminó confirmando lo que había dicho.
La cuestión de las bajas médicas es muy sensible políticamente. Aunque las bajas han aumentado (de 450.000 a 1,1 millones diarias), hay que considerar que España tiene 22,5 millones de ocupados, no 19 como antes. En realidad, los tres primeros días de baja no se cobran; del cuarto al 20º se cobra el 60%, y después el 75%. Si el PP llegara al Gobierno, estas reglas podrían cambiar. Lo que afecta al bolsillo de trabajadores y pensionistas es evidente: si bajan las prestaciones en baja, quien se pone enfermo cobra menos y eso deja menos dinero en casa.