
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acusó ante representantes de 60 partidos conservadores de 42 países de que Sánchez es un presidente autoritario. Al mismo tiempo, Sánchez presidía la demolición de la Verja de Gibraltar, tras un acuerdo con la UE y Reino Unido que elimina la última barrera física continental. El PP critica el acuerdo, mientras el Gobierno lo celebra como un logro histórico.
El Partido Popular (PP) es la principal oposición a Sánchez y su partido, el PSOE (Partido Socialista). La derecha española acusa al Gobierno de debilitar la democracia. Paralelamente, España negoció durante años con la Unión Europea (UE, organismo que coordina a los países europeos) y el Reino Unido para eliminar la verja de Gibraltar, la frontera que separa Gibraltar del sur de España durante más de un siglo. El acuerdo entró en vigor el miércoles y beneficiará a más de 15.000 trabajadores fronterizos, el 70% españoles. Mientras Sánchez celebraba este acuerdo histórico en la frontera, Feijóo estaba en un foro internacional de partidos conservadores criticando la gestión del Gobierno.
La vida real de 15.000 trabajadores cambiará: ya no perderán horas en colas fronterizas, sus pensiones estarán protegidas, y España controlará la seguridad en el puerto y aeropuerto de Gibraltar. La derecha española rechaza la medida mientras la izquierda la celebra como histórica. Lo concreto es que familias separadas por un muro durante décadas pueden ahora cruzar libremente. La batalla política sobre si fue bien o mal negociado seguirá en el Congreso y en los medios, pero en el terreno, la verja que existía ayer ya no existe hoy.