
Una fundación de expertos en economía dice que el Gobierno está poniendo reglas demasiado duras para los centros de datos (esos lugares donde se guardan millones de fotos, videos y archivos en internet). Creen que esto asustará a las empresas y se irán a otros países.
Los centros de datos son como enormes almacenes llenos de ordenadores conectados a internet donde guardamos todo: fotos en redes sociales, emails, videos en plataformas de streaming. España quiere que haya más, pero el Gobierno está poniendo reglas nuevas sobre cómo deben funcionar. Fedea es una organización de economistas independientes que estudia la economía española. Estos expertos ahora dicen que las nuevas normas son tan exigentes que las grandes empresas tecnológicas (Google, Microsoft, Amazon) preferirán construir sus centros de datos en otros países de Europa donde las reglas son más flexibles.
En la práctica, si realmente se endurecen las normas demasiado, podría significar que empresas tecnológicas construyan sus centros en Francia, Alemania o Portugal en lugar de aquí. Eso implicaría menos empleos en España, menos ingresos fiscales y menos tecnología. Pero también es cierto que un crecimiento sin límites ambientales trae problemas: facturas de luz más altas para la gente, menos agua en épocas de sequía. La clave está en encontrar un equilibrio que atraiga inversión pero sin destruir recursos naturales.