
Austria quiere que sus jóvenes hagan más meses de servicio militar, y no es el único país europeo. Alemania, Francia, Bélgica y otros están buscando formas de conseguir más soldados para defenderse. Todo esto sucede porque Europa tiene miedo a Rusia y necesita más gente en el Ejército.
Durante décadas, los países europeos profesionalizaron sus ejércitos y eliminaron el servicio militar obligatorio (la mili). Pero ahora, con la invasión rusa de Ucrania y la necesidad de más defensa, los gobiernos están trayendo de vuelta la mili o formas parecidas. Austria nunca abolió el servicio (6 meses actualmente) y ahora quiere ampliarlo a 9 meses. Otros países como Lituania, Letonia y Suecia ya reimplantaron sistemas de reclutamiento obligatorio o selectivo. La Unión Europea (UE, la organización política y económica de 27 países europeos) gasta ahora muchísimo dinero en defensa: en 2025 alcanzó 381.000 millones de euros, casi el doble que en 2020. Pero gastar dinero en armas y equipos no es suficiente: necesitan gente que maneje esos equipos.
En la vida cotidiana, esto significa que en varios países europeos los jóvenes podrían verse obligados a hacer servicio militar en los próximos años, o al menos a decidir si quieren hacerlo. En España, por ahora, no hay mili obligatoria, pero el debate está abierto. El reclutamiento cuesta dinero a los estados (cuarteles, instructores, comida), y esos recursos podrían destinarse a otras cosas. Lo importante es que Europa está cambiando su forma de pensar sobre la defensa: después de décadas sin obligaciones militares, vuelven a existir.