
Miles de inmigrantes entraron de golpe en Ceuta, una ciudad española en África. Pedro Sánchez, el presidente de España, pidió ayuda a otros países europeos, pero muchos gobiernos le dieron la espalda. Algunos países europeos culpan a España del problema y hablan de cerrar fronteras, en lugar de ayudar.
Ceuta es una pequeña ciudad española pegada a Marruecos, en África, donde llegan muchas personas que huyen de sus países buscando una vida mejor. La Unión Europea (UE) es el grupo de 27 países europeos que trabajan juntos. Normalmente, cuando un país tiene una crisis, los otros países le ayudan. Pero ahora en Europa hay mucho miedo a la inmigración, y los gobiernos de derecha y extrema derecha están ganando poder hablando en contra de los inmigrantes. Esto ha hecho que otros países europeos culpen a España por no controlar mejor sus fronteras, en lugar de ofrecer ayuda. Sánchez, que es de izquierdas, se siente solo en Europa porque casi todos los demás gobiernos son de derechas y están enfadados con su forma de gobernar.
Lo que está pasando afecta de verdad a la gente: si Europa no ayuda a España con el control de fronteras y la acogida de migrantes, habrá más crisis como la de Ceuta. También significa que la solidaridad europea está debilitada. Para los españoles comunes, esto puede subir impuestos si el Gobierno gasta más dinero intentando resolver esto solo, y puede crear tensiones sociales si la inmigración no se gestiona bien. Los inmigrantes que llegan sufren porque nadie los quiere recibir.