
Bruselas (la capital de la Unión Europea) ha puesto otra multa a Google por incumplir sus normas. Es la quinta sanción en casi diez años, y sumadas todas superan los 10.000 millones de euros. Trump, el presidente de Estados Unidos, está furioso y ha amenazado con subir aranceles a los productos europeos como represalia.
Google es la empresa más grande del mundo en búsquedas de internet. Bruselas es donde se toman decisiones para toda la Unión Europea (UE), un grupo de 27 países europeos unidos económicamente. Desde 2017, la UE acusa a Google de hacer trampa en su negocio: usar su poder de buscador para favorecer sus propios servicios y perjudicar a empresas competidoras. Por eso le ha puesto cinco multas enormes. Trump dirige Estados Unidos y considera que Europa está siendo injusta con empresas estadounidenses. Esta semana Bruselas anunció otra multa de 890 millones, y Trump respondió amenazando con subir los precios de productos europeos que entran en Estados Unidos.
Para la gente normal, esto significa que Google podría cambiar cómo funciona su buscador o cómo nos muestra anuncios. Las multas de Bruselas pueden hacer que la tecnología sea más justa para competidores pequeños. Pero si Trump sube aranceles, los productos europeos (coches, quesos, vino) serán más caros en Estados Unidos, y viceversa. La guerra entre potencias está llegando al comercio, y eso afecta a los precios que pagamos todos.