
La Unión Europea ha abierto una investigación oficial contra Booking.com por no proteger bien a sus usuarios de fraudes y estafas. La plataforma no habría detectado anuncios falsos ni frenado a estafadores que roban datos para pedir pagos fraudulentos. Booking dice que colabora con las autoridades.
Booking.com es la web más grande de Europa para reservar hoteles y alojamientos. La Comisión Europea (el organismo que gobierna la Unión Europea y vigila que las empresas cumplan las reglas) ha abierto un expediente, es decir, una investigación oficial, contra Booking. Lo hace porque sospecha que la plataforma no cumple el Reglamento de Servicios Digitales (DSA), una ley europea que obliga a las grandes webs a luchar contra el fraude y a ser transparentes con los usuarios. La investigación mira tres cosas: si Booking permite anuncios falsos de alojamientos que no existen, si facilita el 'phishing' (estafas en las que alguien se hace pasar por otro para robarte datos o dinero), y si oculta que ciertos hoteles aparecen primeros en las búsquedas porque han pagado más, sin avisar al usuario de que es publicidad.
Si la investigación concluye que Booking ha incumplido las normas, la Comisión Europea podría obligarle a cambiar cómo funciona su web y a señalar claramente qué resultados son publicidad pagada. Para los usuarios, esto significaría saber mejor en qué anuncios pueden confiar y estar más protegidos frente a estafas cuando reservan alojamiento por internet.