
Los países europeos están gastando muchísimo dinero en ejército y armas. Lo hacen porque Rusia amenaza y porque no saben si Estados Unidos seguirá protegiéndolos. El presidente estadounidense Trump dice cosas que asustan a Europa sobre si de verdad defenderá a sus aliados.
La OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) es un club de países que se prometieron defenderse juntos si alguien los atacaba. Estados Unidos es el más fuerte del club. Después de la Guerra Fría (cuando la Unión Soviética colapsó en 1991), Europa se relajó y gastó poco en armas. Pero ahora Rusia invadió Ucrania, y Trump dice que Europa debe gastar más en defensa y que quizá EE.UU. no proteja a todos. Eso asusta. Por eso ahora todos los países europeos están comprando armas y aumentando sus presupuestos militares a niveles nunca vistos en décadas.
En la práctica, los ciudadanos europeos verán subidas de impuestos para financiar más ejército. Los gobiernos dedican más dinero a armas y menos a otras cosas. Esto afecta a todos: menos dinero para carreteras, hospitales, educación. Además, una Europa armada hasta los dientes puede aumentar tensiones con Rusia. El cambio es real y llegó para quedarse: Europa ya no confía en que otros la protejan como antes.