
La OTAN (alianza militar de países occidentales) está reajustando cómo se relaciona con Estados Unidos bajo el mandato de Trump. Europa y Canadá están pasando de ser amables a ser más firmes en las negociaciones, porque han visto que así consiguen mejor trato.
La OTAN es una alianza de defensa creada hace 75 años entre países de Europa, América del Norte y otros aliados. Básicamente, si uno es atacado, todos se defienden juntos. Estados Unidos es el miembro más poderoso y el que más gasta en defensa. Trump es el presidente estadounidense actual, y es conocido por ser impredecible y exigente en las negociaciones. En los últimos años, Trump ha presionado a Europa para que gaste más dinero en defensa, ha amenazado con retirarse de la OTAN, y ha sido poco predecible. Ahora, los países europeos y Canadá se dan cuenta de que responder con firmeza funciona mejor que ser demasiado amables o sumisospara conseguir lo que necesitan.
En la práctica, esto significa que los acuerdos de defensa entre Estados Unidos y Europa serán más tensos y complicados de cerrar. Los ciudadanos europeos verán que sus gobiernos gastan más dinero en militares y armamento. También significa que la seguridad de Europa dependerá menos de la buena voluntad de un solo presidente, lo que podría ser más estable a largo plazo. Las negociaciones serán más duras, pero potencialmente más honestas.