
Cuando Irán atacó y hubo una guerra en Oriente Próximo, faltó combustible para los aviones en Europa. Ahora Estados Unidos está vendiendo mucho más de este combustible a España para llenar ese hueco. Esto ayuda a que los vuelos vuelvan a la normalidad y los precios bajen.
En primavera pasada, una guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán en Oriente Próximo cortó el suministro de combustible para aviones en todo el mundo. Las aerolíneas españolas tuvieron que reducir vuelos y subir precios de billetes porque el combustible escaseaba y se ponía carísimo. Las empresas petroleras españolas (Repsol, Moeve y BP) dijeron al Gobierno que no podían garantizar suficiente combustible. Ahora, Estados Unidos está llenando ese vacío vendiendo mucho combustible de aviación (el que usan los aviones, llamado jet) a España. Cores, una corporación que controla las reservas estratégicas de productos petrolíferos en España, ha documentado este aumento.
Para los viajeros españoles, esta venta de combustible estadounidense significa que los vuelos vuelven a funcionar con normalidad y los precios de billetes empiezan a bajar. Para España importa porque reduce la dependencia de suministros que pueden cortarse por guerras lejanas. Pero también muestra que Europa necesita pensar en cómo tener sus propias fuentes de energía sin depender tanto de conflictos internacionales que no controla.