
El Ministerio de Hacienda ha ingresado más de 200 mil millones de euros, una cantidad muchísimo mayor que lo que ha dejado de cobrar por las rebajas de impuestos que puso en marcha temporalmente. Básicamente, aunque bajó impuestos a algunos ciudadanos, sus ingresos totales siguieron siendo enormes.
El Ministerio de Hacienda es el departamento del Gobierno que gestiona el dinero público: cobra impuestos, decide en qué gastar y controla las cuentas del Estado. Durante este período, el Gobierno decidió bajar temporalmente algunos impuestos (medidas que duran un tiempo limitado) para aliviar a ciudadanos o empresas. Sin embargo, aunque perdió dinero por esas rebajas, sus ingresos totales por todos los impuestos sumados fueron tan altos que la pérdida fue prácticamente irrelevante en comparación.
En la práctica, esto significa que el Estado español dispone de ingresos muy superiores al coste de las medidas de alivio fiscal que implementa. Para ciudadanos y empresas, la noticia es un poco confusa: aunque el Gobierno bajó algunos impuestos, eso fue temporal, así que vuelven a subir. Los ingresos públicos tan altos también significan que hay dinero disponible para servicios públicos, pero también que cada contribuyente aporta una cantidad considerable a través de los impuestos.