
El Gobierno acaba de aprobar 6.200 millones de euros extra para ayudar a personas ancianas, enfermas o discapacitadas que necesitan cuidados. El dinero llegará a las comunidades autónomas a partir del 1 de julio y servirá para pagar servicios como residencias, cuidados en casa y trabajadores de cuidados. Es la mayor inversión en este sistema en toda la historia democrática.
En España hay casi 1,7 millones de personas que necesitan ayuda para vivir (ancianos con problemas de movilidad, enfermos crónicos, discapacitados). El Gobierno central y las comunidades autónomas se reparten el costo: el Estado paga una parte y las regiones pagan otra. Hasta ahora, el Estado solo pagaba el 15-20% en algunas regiones, mientras que las comunidades asumían el resto. Eso significaba que en algunos lugares los servicios eran mejores o peores según el presupuesto de cada región. Hace tres años, el Gobierno de Pedro Sánchez (el presidente central) empezó a inyectar dinero extra en este sistema. Ahora acaba de aprobar un incremento histórico que casi duplica la aportación estatal y lleva el dinero del Estado al 50% del total.
En la práctica, esto significa que a partir del 1 de julio muchas comunidades autónomas tendrán más dinero para contratar cuidadores, mejorar servicios de atención domiciliaria y reducir las listas de espera que hay en residencias. Una persona mayor que está esperando una plaza en una residencia o alguien con discapacidad que necesita cuidados en casa podría acceder antes a estos servicios. Sin embargo, queda pendiente que se paguen las deudas acumuladas y que ese dinero se traduzca realmente en mejores condiciones de trabajo para los cuidadores y acceso más rápido para quienes lo necesitan.