
Extremadura pide al Gobierno español que negocie con Portugal para construir un puente que cierre la autopista entre las dos ciudades. Quedan 22 kilómetros sin hacer en España y 57 en Portugal, pero no se puede empezar sin que los dos países firmen un acuerdo. Sin esta conexión, viajar entre Madrid y Lisboa sigue siendo un rodeo.
Extremadura es la región española que toca con Portugal. Lleva años queriendo terminar una autopista que conecte Madrid con Lisboa directamente por su territorio. El problema es que necesita construir un puente que cruce el río Erjas (la frontera entre España y Portugal), y eso no se puede hacer sin que el Gobierno español y el portugués firmen un tratado. Portugal ya ha invertido dinero en su parte de la carretera (la IC31), pero España lleva años sin decidirse a terminar los últimos kilómetros. La Junta de Extremadura (el gobierno regional) critica al ministro de Transportes español por no moverse. El PSOE, que es la oposición en Extremadura, dice que la Junta culpa al Gobierno de sus propios retrasos.
La realidad es que esta carretera afectaría al día a día de la gente normal. Hoy, si viajas de Madrid a Lisboa por carretera tardas más tiempo y gasta más gasolina porque tienes que rodear. Con esta autopista, serían horas menos de viaje. También permitiría que empresas de transportes y logística se instalen en Cáceres, creando empleo en una zona que tiene muchas dificultades económicas. Para que pase, España y Portugal necesitan firmar un papel diciendo que van a trabajar juntos. Sin ese acuerdo, nada se mueve. El coste estimado es de 370 millones de euros entre ambos países, y los políticos hablan de tenerlo listo para 2029.