
El Gobierno admite que probablemente tendrá que pagar 3.000 millones de euros a empresas de energía renovable que demandaron a España. Esto ocurre porque hace años el Gobierno quitó las ayudas económicas que recibían estas empresas, y ahora tribunales internacionales dicen que España tiene que compensarlas. Es dinero que sale del bolsillo público.
Hace más de diez años, el Gobierno español (entonces de otro partido) decidió eliminar las primas o ayudas que recibían las empresas que producían energía renovable, como paneles solares y molinos de viento. Estas empresas se sintieron engañadas y demandaron a España en tribunales internacionales. Ahora, decenas de esos tribunales han dado la razón a las empresas y dicen que España debe pagarles. Durante años, el Gobierno actual trataba esto como algo que podía no pasar, pero los nuevos documentos financieros admiten que es muy probable que sí haya que pagar esos miles de millones.
Esta noticia significa que el Gobierno español tendrá que destinar 3.000 millones de euros a pagar estas demandas. Es dinero que no estaba planeado gastar y que tendrá que salir de otras partidas presupuestarias: menos dinero para carreteras, educación o sanidad. Para los ciudadanos normales, esto podría significar menos inversión pública en sus zonas. Las empresas renovables, si ganan estas demandas, recibirán una compensación importante.