
Las empresas españolas dejaron de ofrecer miles de empleos entre abril y junio. Pasaron de casi 160.000 vacantes a 143.000. Es la caída más grande que se ha visto en primavera desde hace casi veinte años, lo que sugiere que las compañías están menos dispuestas a contratar.
España tiene un mercado laboral que sube y baja según cómo vaya la economía. En el primer trimestre del año, las empresas ofrecían un récord histórico de empleos sin cubrir: casi 160.000 vacantes. Pero en primavera (segundo trimestre), eso cayó drásticamente a 143.000. Eurostat es la oficina oficial que cuenta estos datos para toda Europa. Lo preocupante es que primavera es normalmente cuando más trabajo hay, pero este año bajó un 10%. No pasaba algo así desde 2008, cuando hubo una crisis económica muy grave.
Para una persona normal, esta noticia significa que buscar trabajo va a ser más difícil en los próximos meses. Menos vacantes significa más competencia entre candidatos y posiblemente sueldos más bajos. Las empresas están asustadas por algo (economía, incertidumbre, o simplemente cambio de ciclo), y eso siempre afecta primero a quien busca empleo.