
El último día de agosto fue récord en despidos en España: desaparecieron 272.000 puestos de trabajo en 24 horas. Aunque agosto en general tuvo menos destrucción de empleo que otros años, gracias a que muchos inmigrantes fueron regularizados (dados de alta oficialmente) y eso compensó las pérdidas.
En España, cada mes se publican datos sobre cuántas personas tienen trabajo registrado en la Seguridad Social (el sistema que controla los empleos y las pensiones). La reforma laboral de hace unos años cambió las reglas para despedir a la gente. El último día de agosto de 2026 fue especial: se perdieron muchísimos empleos en solo 24 horas, algo que no había pasado desde esa reforma. Lo curioso es que en el mes completo de agosto, la pérdida total de empleo fue menor que en otros agostos, porque muchas personas inmigrantes fueron oficialmente registradas como trabajadores, compensando los despidos.
Lo que sucedió el último día de agosto afecta directamente a los españoles: significa que hay más incertidumbre laboral y que es más fácil perder el trabajo. Para la gente corriente, estos datos significan que necesita ser más cautelosa con su empleo y que probablemente los salarios seguirán bajo presión. La regularización de inmigrantes, por su parte, puede ser buena (saca a la gente de la ilegalidad) o problemática (si compiten sin protecciones laborales), dependiendo de cómo se regule el trabajo.