
Brasil ha sido expulsado del mercado europeo durante dos años porque sus ganados no cumplen las normas sobre antibióticos. Esto llega en mal momento: la carne de vaca está cada vez más cara en las tiendas.
La Unión Europea (UE, la organización que agrupa a países europeos como España) tiene reglas sobre cómo criar animales para comer. Una de esas reglas es controlar cuántos antibióticos (medicinas que matan bacterias) se usan en las granjas. Brasil, que vende mucha carne de vaca a Europa, no cumple esas normas. Por eso Europa le ha dicho: no puedes vender carne aquí hasta que lo arregles. Esto sucede justo cuando la carne sube de precio en las carnicerías, así que España tendrá que buscar carne en otro sitio o pagar más.
En los próximos dos años, la carne de vaca en España vendrá de otros países o costará más porque hay menos oferta. Europa quiere garantizar que lo que comes cumpla ciertos estándares de seguridad. Brasil tiene tiempo para adaptarse a esas reglas. Mientras, los españoles notarán la subida de precios en la carnicería.