
80.000 migrantes saltaron a Ceuta en poco tiempo y muchos sospechan que Marruecos no hizo nada para evitarlo. Pero el Gobierno español decide seguir tratando a Marruecos igual que antes, sin cambios de tono ni estrategia. Mientras, Marruecos fortalece sus alianzas militares con Estados Unidos.
Ceuta es una ciudad española pegada a Marruecos en el norte de África. Hace poco, decenas de miles de personas que querían huir de la pobreza intentaron cruzar hacia Ceuta en poco tiempo. Muchos políticos españoles y europeos creen que Marruecos, el país vecino, permitió esto a propósito para presionar a España. El Gobierno español (los socialistas liderados por Sánchez) no quiere enfadarse con Marruecos porque necesita su colaboración para controlar la migración. Pero la presión es cada vez mayor: desde la derecha española, desde Europa, y desde dentro del propio Gobierno. Mientras tanto, Marruecos está acercándose más a Estados Unidos, firmando acuerdos militares y tecnológicos.
Lo que está pasando afecta a cómo viaja la gente entre Europa y Marruecos, a quién entra en España, y a si tendremos más crisis como la de Ceuta. Si España y Marruecos se enfadan de verdad, será más difícil controlar la migración y el comercio entre los dos países. Por ahora, España apuesta por mantener la calma, pero cada vez hay más gente que cree que esto es demasiado permisivo.