
El Gobierno español no aprueba nuevos Presupuestos desde hace más de mil días y sigue usando las cuentas de 2023. A diferencia de EE UU, donde esto causa cierres de servicios, en España la ley permite seguir gastando con las cuentas antiguas, pero los expertos alertan de que esta situación no puede durar indefinidamente.
Los Presupuestos Generales del Estado son el documento donde el Gobierno decide cuánto dinero gasta en hospitales, escuelas, policía y demás servicios públicos. Normalmente se aprueban cada año. El Gobierno español es el que dirige Pedro Sánchez (del PSOE, la izquierda). Desde hace más de mil días no consigue sacar adelante unos presupuestos nuevos porque el Parlamento no los aprueba: tiene poco apoyo y depende de negociaciones difíciles con otros partidos. Mientras, España sigue funcionando con los Presupuestos de 2023, prorrogados automáticamente. En EE UU esto causaría un desastre (cierre de museos, servicios sin pagar), pero España tiene leyes que lo permiten. Sin embargo, los expertos dicen que esto no es sostenible mucho tiempo.
En la práctica cotidiana, los españoles no notan mucha diferencia si hay Presupuestos nuevos o se prorrogan los antiguos: los servicios funcionan igual. Pero hay riesgos: sin presupuestos nuevos, el Gobierno no puede cambiar prioridades de gasto rápidamente si algo urgente lo requiere. Además, crea incertidumbre económica para las empresas que dependen de contratos públicos. El Tribunal Constitucional resolverá próximamente si el Gobierno está violando la ley al no presentarlos, lo que podría forzar un cambio político importante.