
España lleva meses fabricando el doble de coches eléctricos que en el mismo período del año pasado. Las grandes empresas automovilísticas han invertido en fábricas españolas para hacer baterías y nuevos modelos eléctricos. Mientras otros países cierran plantas, España está aprovechando el cambio al coche eléctrico.
Los coches eléctricos funcionan con batería en lugar de gasolina. Europa entera está cambiando a este tipo de vehículos, pero la transición es difícil: muchas fábricas antiguas tienen que renovarse o cerrar. En Alemania, por ejemplo, Volkswagen (una de las mayores empresas de coches del mundo) ha anunciado 50.000 despidos y podría cerrar cuatro fábricas. España también lleva tres años fabricando menos coches que antes, pero ha conseguido que grandes grupos automovilísticos traigan dinero para renovar sus plantas y fabricar coches eléctricos aquí. Incluso una empresa china llamada SAIC Motor quiere construir una fábrica nueva en Ferrol, en Galicia. Los datos los publica Anfac, que es la asociación que agrupa a los fabricantes de coches en España.
Si la producción de coches eléctricos sigue creciendo, las fábricas españolas necesitarán más trabajadores y los empleos del sector podrían mantenerse o crecer. Eso afecta directamente a miles de familias en ciudades como Valencia, Zaragoza, Vigo o Barcelona, donde hay grandes plantas de coches. Para el resto, puede significar que en unos años haya más modelos eléctricos fabricados en España disponibles en el mercado.