
Las principales hoteleras españolas Meliá, Barceló, Riu e Iberostar anticipa crecimientos en ventas por encima del 10% respecto al verano pasado. Pero entre enero y abril de 2026, Cuba recibió solo 328.608 turistas internacionales, una caída del 55,8% respecto al mismo período de 2025, y Meliá ha informado de la paralización inmediata de la gestión de sus marcas en 15 hoteles cubanos.
El turismo es el negocio que mueve millones de euros en España. Las grandes cadenas hoteleras españolas (Meliá, Iberostar, RIU, Barceló) son compañías enormes que tienen hoteles por todo el mundo. España lleva años recuperándose del turismo que perdió durante la pandemia de COVID-19, y ahora está batiendo récords con gente que quiere pasar vacaciones en sus playas y ciudades. Tras haber alcanzado los 94 millones de visitantes internacionales en 2024, las previsiones para este año apuntan a un nuevo hito: los 98 millones. Pero la misma situación está provocando lo opuesto en Cuba. Las empresas extranjeras están huyendo de Cuba por temor a sanciones económicas de la administración Trump, que insiste en cambios políticos y económicos en la isla. La administración Trump fijó el 5 de junio como fecha límite para que empresas extranjeras cortaran sus lazos con negocios vinculados a Gaesa, el conglomerado militar que controla una parte sustancial de la economía cubana.
Para el turista o trabajador español, esto significa precios más altos en verano pero también más oportunidades de trabajo en hoteles y negocios relacionados. Las cadenas hoteleras necesitan empleados urgentemente. Para Cuba, significa menos divisas (dinero extranjero que entra), menos empleos en hoteles y restaurantes, y una crisis económica más profunda. Cuando empresas que han permanecido décadas en un mercado comienzan a reducir su presencia, el mensaje que envían a inversores, mercados y operadores internacionales es poderoso. Lo que ocurre en España y Cuba en el turismo refleja realidades geopolíticas más amplias: aumento de tensión entre Estados Unidos y Cuba, y una Europa que sigue ganando dinero con el turismo global, al menos por ahora.